Opiniones Principales

¡Auxilio, nos encontramos secuestrados en la UNISON virtual!

Por Dra. Guadalupe González Lizárraga

La Universidad de Sonora, institución de mayor prestigio en el estado y colocada en los primeros lugares de algunos rankings, se encuentra secuestrada por una administración que no escucha, no consulta, no explica a su comunidad universitaria.

Dejamos de ser escuchados hace más de 20 años cuando fue aprobada la Ley 4, y la irracionalidad ha llegado a sus máximos durante esta pandemia. Estamos siendo ignorados a tal grado que pareciera que ya nos convertimos en parte de un engranaje y solo seguimos instrucciones escritas en el nivel más bajo de los procesos cognitivos del ser humano y carentes de sentido emocional. Nos encontramos solos, perdidos y aislados en la ahora, universidad virtual.

Por 35 años hemos defendido la autonomía universitaria y hoy pedimos que la Universidad de Sonora, como universidad pública, sea rescatada por su pueblo.  No es posible continuar bajo el yugo de una administración que se rige por intereses contrarios a las modificaciones del Artículo Tercero constitucional, porque sigue cobrando cuotas, rechazando y profundizando las desigualdades entre los estudiantes.

En medio de esta pandemia, el rector anuncia que las clases se reanudan este lunes 10 de agosto en modalidad virtual, cuando el proceso de inscripción no ha concluido, cuando los estudiantes y profesores no conocen el procedimiento a seguir para encontrar sus aulas, cuando no se han activado correos institucionales, cuando no se encuentran asignados todos los cursos a los profesores, cuando los cursos no se encuentran albergados en las plataformas, cuando no estamos listos para retornar a clases. Creo que quien dirige esta institución no se ha dado cuenta de la forma en que ha afectado esta pandemia a los estudiantes, a los trabajadores y los profesores, no solo en lo económico, también de manera emocional.

Los profesores nos capacitamos para el uso de plataformas bajo una visión técnica, estamos ahora desarrollando los diseños didácticos, las estrategias, las secuencia y los recursos necesarios para obtener un curso de mediana calidad, nos ha hecho falta tiempo, asesoría y acompañamiento.

Las instituciones de educación superior del país y ubicadas en la Ciudad de México, lugar en donde se presentó el pico de la pandemia antes que en Sonora (UNAM, UAM y IPN), han comunicado el inicio de clases virtuales para el mes de septiembre, período que les permitirá preparar mejores condiciones para un retorno.

¿Por qué iniciar clases el 10 de agosto en la UNISON? ¿Porque lo marca el calendario escolar aprobado por un Colegio, seis meses antes que iniciara la pandemia? Esa es la explicación, pero ¿existirán otros intereses de tipo electoral a nivel institucional o estatal? ¿Presupuesto en juego? ¿O algún otro elemento que no se alcanza a vislumbrar?

Se pretende retornar de la misma manera en que se presentó el cierre de un semestre en donde no se realizó ningún balance, en donde no se emitió un solo documento emanado de alguno de los ilustres órganos de gobierno universitario el cual presente un análisis o diagnóstico de los registros escolares generados durante este semestre.

¿Cuántos aprobaron? ¿cuántos reprobaron? ¿fue más alto o más bajo el nivel de aprobación?, ¿cómo evaluaron los estudiantes la continuidad de sus cursos?, ¿cuántos presentaron problemas de conectividad?, ¿cuántos cursos lograron sus objetivos?, ¿cómo y cuántos van a regresar?, ¿cómo le hicieron los profesores y estudiantes para solventar la falta de equipo?, ¿cómo van a retornar a las clases profesores y estudiantes este semestre?

Los comunicados publicados hasta hoy, uno de los vicerrectores y otro del rector de manera sintética nos dice lo mismo que dijeron cuando decidieron cerrar las instalaciones: “profesores háganle como puedan, con su vocación de trabajo y servicio saldremos adelante”; y si no pueden, díganle a sus coordinadores que pueden hacer tanto como ustedes con nada, al fin que ahí están los jefes de Departamento, que no responden o no resuelven un solo problema.

Regresamos de la misma manera en que cerramos el semestre, sin balance, sin análisis, sin dirección, sin liderazgo, solos a resolver los problemas en las aulas, solo que ahora son virtuales y los tenemos que resolver desde nuestra casa, con una extensión asombrosa de nuestro horario y sin término de una jornada laboral.

¿Cómo se le puede explicar a un rector que no escucha que las recomendaciones internacionales y de expertos planteadas durante la pandemia pusieron sobre la mesa tres condiciones básicas para el retorno virtual?: 1) Organización, planeación y diseño de ambientes virtuales, 2) Equipo técnico pedagógico para la asesoría de los profesores, y 3) Acceso de equipo para profesores y estudiantes.

Ninguna de ellas se cumple en la UNISON, pero el lunes 10 iniciamos las clases, por disposición de quien está al frente de la institución, que despacha como rector, pero administra como gerente de piso.

*Maestra de Tiempo Completo Titular, adscrita al Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, con líneas de conocimiento sobre “Condiciones , programas y políticas institucionales en el cambio educativo”.

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