Opiniones Principales

La falsa narrativa del PRIAN

Por Luis Fernando Rodríguez Ahumada

En el contexto local, el PRIAN finalmente se abrió de capa. Viendo en retrospectiva y haciendo un análisis reflexivo, esta aberración política se remonta desde mediados de los 90´s.

En ese entonces, con un PRI dominante, la efervescencia por el cambio en Sonora se originó en los municipios del norte, que se tornaron pro panistas y del sur, que se volvieron afines al perredismo.

Prueba de ello, es que, sin despeinarse llegó a la alcaldía de la capital del estado, un señor bonachón salido de las cámaras empresariales y adoptado por el PAN, Don Jorge Valencia Juillerat y con él, una oleada de neo panistas, algunos de ellos, chamacos.

Francisco “Pancho” Búrquez, en aquel tiempo, también cercano a una cámara empresarial local, fue el que más aprovechó la coyuntura y le comió rápido el mandado al señor Juillerat, encargándose de incrustar a sus jovencitos aleados en puestos claves del ayuntamiento, tanto como la propia sindicatura. Luego fue su sucesor.

A finales de los 90´s, con la oleada Fox, se fortalecieron otras figuras del panismo local: María Dolores del Río, Ramón Corral, David Figueroa, y las llamadas “vacas sagradas”, aquellas personas con mayor tiempo en dicho partido. Atrás de todos, comandándolos, un personaje recién desempacado de Jalisco, Héctor Larios Córdova.

El PRI, por su parte, también tuvo un cambio generacional y crecieron figuras que iniciaron con el beltronismo en las filas de las juventudes priistas.

En estos más de 30 años, el PRI y el PAN, aunque en lo público se han enfrentado políticamente, los acuerdos por debajo de la mesa, sobre todo en el Congreso del Estado, han fluido en una lógica de amasiato, siempre privilegiando los intereses de Palacio de Gobierno.

De ese tiempo a la actualidad, todo parece indicar, nada ha cambiado y sus alianzas ahora son públicas y finalmente aceptadas.

Javier Gándara Magaña, ex priista, luego panista, hoy es el más ferviente impulsor de su primo, priista, a la gubernatura del estado.

Javier Gándara Magaña

De las “vacas sagradas”, alguno por ahí está disfrutando de sus terrenos al poniente de la ciudad, otros continuaron sus carreras políticas como funcionarios de segundo nivel del gobierno actual emanado del PRI y, en su mayoría, todos gozan de las prebendas obtenidas gracias a sus pactos en secreto con el PRI. Por su parte, todos los ex candidatos del PAN a la gubernatura de Sonora, son acaudalados personajes en exilio político.

Héctor Larios Córdova

En esa vorágine, el equipo de Héctor Larios, que desde hace muchos años se ha sostenido en las principales posiciones del partido, unánimemente manifiesta que aliarse con el PRI, es la única manera de salvar al PAN de perder el registro. ¿Con esa lógica y convicciones políticas los van a aceptar en una batalla común? ¿Si aceptan que están a un paso de perder el registro, qué les ofrecerá el PRI por su casi nula fuerza electoral?

Cómo lo dijo un periodista recientemente: ¿Qué estarán pensando aquellos que participaron en el sexenio panista y que, a diferencia de otros, salieron con la misma casa, auto y esposa, mientras su partido se cae en ruinas y su cúpula negocia unas cuantas posiciones sólo para ellos, a cambio del apoyo de la base? Basta echar un vistazo a las posiciones y puestos electorales plurinominales ocupados por el propio Larios Córdova y sus más cercanos seguidores en las últimas tres décadas, para darse cuenta de quienes son los que realmente ganan con las negociaciones con el PRI. Los panistas de a pie, nunca.

Por su parte la Sra. Dolores del Río emigró a Movimiento Ciudadano y con ella, recientemente el clan Bours. Tanto el ex gobernador, como su hermano, que también busca ser gobernador. Por lo pronto le van a restar muchos votos al PRIAN.

Es preciso aclarar que la fuerza del PAN nació del rechazo al PRI, del hartazgo de la gente ante la corrupción, soberbia y prepotencia de los priistas en el gobierno.

Los jerarcas del PAN, como ya se dijo, llevan muchos años siendo los mismos, hoy, miopes de nueva cuenta, vuelven a hacer oído sordo a la evolución histórica de ese partido en el estado. La ciudadanía en Sonora buscó al PAN, lo empoderó y lo llevó al poder en distintas esferas, hasta lograr el gobierno del estado. Dicho voto de confianza no provenía de su trabajo territorial, político, ni mucho menos ideológico, sino que les llegó simple y sencillamente de rebote, por hartazgo al PRI.

La transgresión a dicha confianza, con sus muy honrosas y debidas excepciones, se dio cuando los panistas empezaron a ejercer el poder con los mismos vicios de aquellos a quienes tanto habían criticado en lo público, arriba de la mesa. Por eso comenzó el éxodo de sus militantes y la ciudadanía les dio la espalda, al grado de estar ahora, a un paso de “perder el registro”, según lo confesó en una reunión privada uno de sus máximos representantes.

Intentar engañar al pueblo sonorense con la falsa narrativa de que se unirán, para combatir al “demonio” de Morena, no solamente es infantil, sino es seguir creyendo que el pueblo es inepto, y sobre todo, es seguir transgrediendo esa confianza que aún se les deposita.

¿De donde sacan que Morena es un peligro y que es peor que la corrupción del anterior sexenio panista en Sonora? O que supera la corrupción de los Duartes, Borgues, Graniers, Medinas, Moreiras, Herreras, Yunes, Cués, entre muchos más?

¿A quién quieren engañar diciendo que en seguridad pública estamos peor, cuando este gobierno recibió un país “oliendo a pólvora” y hoy registra una disminución en 13 de los 17 rubros de incidencia criminal que más afectan a la población, aún después de haber heredado una estrategia errada en el combate al narcotráfico, en cuyo epicentro se encontraba una alianza de facto, entre la autoridad y la delincuencia organizada a su máximo nivel, generando con ello, una cruenta guerra cuyo saldo siguen siendo miles de muertos?

No soportan que el actual gobierno destine el mayor monto histórico de inversión en justicia social, con programas sociales que están llegando de manera directa a la población más vulnerable del país.

¿Creen acaso que el discurso del ex candidato presidencial del PAN, de que en 2030 todos traeríamos carros eléctricos, era real, y que por ello no se debía construir una refinería con la que dejemos de malbaratar nuestros recursos naturales y a su vez comprar gasolinas caras en el extranjero para nuestra movilidad?

Tristemente los PRIANISTAS de Sonora piensan que, para conseguir votos, deben lucrar con el dolor ajeno y vender la idea de que el actual gobierno federal no ha enfrentado el problema de la pandemia adecuadamente. Desafortunadamente, no leen las noticias y no saben que, aún cuando la pandemia nos ha pegado muy fuerte, estamos mejor en comparativa que países industrializados como Estados Unidos y algunos europeos de primer mundo, en enfermos y muertes per cápita.

¿Qué pasó con aquella teoría de que, llegando López Obrador a la presidencia, México sería un nuevo Venezuela y caeríamos en crisis económica, devaluaciones y fuga de capitales? Por el contrario, vale la pena analizar: ¿Qué pacto económico a favor de los empresarios y en contra del pueblo mexicano hubiera implementado el PRIAN si estuviera en el gobierno en este tiempo del COVID19? ¿Cuántos impuestos nos estuvieran incrementado para poder “salir delante de esta pandemia mundial”? ¿Cuánto dinero no se estarían robando de los fondos de “rescate” a la economía derivados de la pandemia? ¿A cuánto estaría el dólar, cuánta inversión y capitales se hubieran esfumado o emigrado al extranjero? ¿Qué nueva devaluación tuviéramos parecida a la de los años 70´s, 80´s y 90´s con el PRIAN de hoy en el poder?

El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador es un hombre íntegro, intachable y honesto que está implementando un nuevo modelo de gobierno, cuyo objetivo principal, es lograr la 4ta transformación nacional hacia un México más justo e igualitario.

Dudo mucho que este falso cuento del PRIAN, que, ante sus evidentes contradicciones está muy lejos de ser honesto y lógico, prospere.

Ante la aberración política y la falsa narrativa que representa la alianza entre el PRI y el PAN, en lo personal pienso que el pueblo sonorense le dará a Alfonso Durazo Montaño y al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), la oportunidad histórica de servirles con decoro, honestidad y entrega, misma oportunidad que lo panistas de la cúpula rechazaron y tiraron a la basura, por haberse burlado y traicionado a los sonorenses.

*Maestro en Desarrollo Económico y Político Internacional por la Universidad de Columbia.

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