Opiniones Principales

La frontera norte y el fracaso neoliberal

Por Martha Cajigas @MarthaCajigas

La frontera norte fue la tierra prometida del neoliberalismo mexicano. La desfronterización comercial de la década de los 90 ofrecía un amplio abanico de recursos para que, en el discurso, se plantearan maravillas acerca de los grandes beneficios que traería consigo la formalización de la apertura comercial con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Más de 20 años después, la frontera norte de México se convirtió para muchos en sinónimo de conflictos tales como: la inseguridad, migración, tráfico de armas, trata de personas, explotación laboral, etc.

El tan anhelado ‘desarrollo’ no se dio como se esperaba: el abandono del Estado que apostó porque el mercado se regularía solo, la interrupción de políticas públicas al interior del país tras cada cambio de sexenio y la deficiente coordinación entre los niveles de gobierno son algunas de las razones, que se enumeran para explicar los motivos  de la situación en la región mencionada.

Ante la complejidad, sería un error no conceder matices. No toda la franja fronteriza revela una misma dinámica, mucha de la literatura que trata sobre el tema coincide en que el estado más rezagado de los seis fue Sonora, que si bien arroja buenos indicadores en cuanto a exportación e inversión extranjera directa, no se reflejó en los indicadores referentes al bienestar de los habitantes. Los números no son ni de cerca los que se prometían por analistas y políticos que estaban al frente en los albores del neoliberalismo y, como sucede cuando se analizan particularidades, para cada estado hay algunas muy precisas. El TLCAN significó para Sonora un mayor extractivismo y sustitución de comercios locales por industria maquiladora “de patio trasero”, dependiente casi en su totalidad de EUA. Sin un interés del Estado y con una clase empresarial que emerge según cada nuevo gobierno estatal, la participación del gobierno es ineludible.

La lamentable situación que se vive actualmente a nivel global -más fuerte en occidente- terminó de poner en evidencia la necesidad de tener un Estado fuerte que tenga como objetivo el bienestar de sus habitantes. En el caso de México, por ejemplo, la situación para quienes viven en la frontera norte se ha vislumbrado un poco mejor desde 2018, programas como la Zona Libre y el aumento al salario mínimo han logrado que la zona salga mucho mejor de situaciones, como las que se han vivido en este año.

El dogma neoliberal cae ante la evidencia. Las proyecciones catastróficas hechas en 2017 -cuando se debatían los planes de gobierno de los entonces candidatos a la presidencia de la república- se han desmentido una a una. Ni el peso se colapsó, ni la inflación se “disparó”, ni hay estatismo que nos lleva a la miseria. Hay ruta hacia el bienestar, que esperamos sea adoptada por los gobiernos locales que están y los que asumirán el próximo año.

*Maestra en Desarrollo Regional por el CIAD, A.C. Actualmente se desempeña en áreas relacionadas con políticas y programas federales para el desarrollo. Artículo tomado de El Soberano.

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