Guaymas

Por Armando Saucedo Monarque  @saucedomonarque En estos momentos de definiciones en Sonora surgirán los nombres de quienes serán los candidatos a diputados federales y locales y las planillas de los ayuntamientos de cada partido político o independientes, que aparecerán en…

Por Armando Saucedo Monarque  @saucedomonarque

En estos momentos de definiciones en Sonora surgirán los nombres de quienes serán los candidatos a diputados federales y locales y las planillas de los ayuntamientos de cada partido político o independientes, que aparecerán en las boletas electorales este 6 de junio próximo, como parte de las ofertas políticas sobre las cuales la ciudadanía optará a la hora de ejercer su voto y, en el caso de los municipios, el acento se pondrá en el perfil de los candidatos a presidente municipal, como es ya una inercia social muy arraigada en la visión de los electores, quienes han cifrado sus esperanzas de un mejor mañana, en lo personal o como sociedad, en el personaje que aspira a ocupar un cargo de elección popular.

En el caso del municipio de Guaymas, los procesos de selección y elección de las planillas al Ayuntamiento al final han resultado un desastre para decir lo menos, si tomamos en cuenta los resultados de la alternancia en el gobierno, pues cada administración ha resultado peor que la anterior, ya que los ocupantes de la llamada “Casa de Piedra”, invariablemente han dejado saldos negativos en su gestión, como dirían allá “puras pérdidas y ninguna ganancia”, lo que para la población es más que evidente.

Partiendo de las experiencias próximas pasadas para los Guaymenses fijar las esperanzas de cambio en el candidato ha resultado un fiasco, el mismo Guaymas es una evidencia palpable de ello, por eso hoy es muy importantes fijar en las agendas social y pública los temas fundamentales para dar vuelta a la historia de corrupción, desfalco, nepotismo, improvisación, inexperiencia y patrimonialismo que han sido las constantes en el devenir de los gobiernos locales, incluido el actual, porque solo en base a políticas públicas cuya hechura parte de un objetivo diagnóstico se podrán diseñar las soluciones a los problemas, que más adelante abordaremos y que requieren de un político comprometido para su correcta implementación, con capacidad para ejercer el poder con transparencia y presto a la rendición de cuentas, evitando la soberbia y el sentido patrimonialista de la cosa pública.

En ese sentido, para contribuir al debate público sobre los temas que considero prioritarios para nuestra región pretendo enumerarlos en forma aleatoria y de manera general, ya que correspondería a cada candidato incluirlos en su agenda y desglosar sus propuestas para solucionarlos, traducirlas en las políticas públicas para acabar con las problemáticas irresueltas en el municipio y con ello darnos cuenta si tienen en su hechura los programas, normativa y recursos financieros identificados con lo que habrán de abatir el atraso recurrente y permanente en que se vive, luego entonces las opinadas políticas reflejadas en sus programas de gobierno tendrían forzosamente que girar en torno a:

El desabasto de agua potable y el colapso del sistema de drenaje en la cabecera municipal, pues en la mayoría de las comisarias este último no existe, como un problema añejo sin solución que ha merecido inversiones millonarias para su solución, pero sin que a la fecha se conozca el destino de las mismas ¿cómo remediar este mal que persigue a Guaymas desde su fundación? por eso las preguntas son: ¿cómo satisfacer el derecho humano a una vida saludable y al vital liquido a la población del municipio? ¿cómo reconstruir la infraestructura hidráulica añeja, obsoleta y fallida? y ¿cómo garantizar una tarifa justa y accesible  a la comunidad?

No por ser un problema que deben de solucionar los tres órdenes de gobierno, la seguridad pública puede dejarse de lado en el quehacer municipal porque los programas de prevención, de integración familiar, las alternativas a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes adultos de deportes, cultura, ocio, guarderías y acceso a una mejor vida a los sectores marginados o vulnerables de la población son parte de la responsabilidad local, por lo tanto en estos aspectos será interesante oír las propuestas acabadas y explícitas de los interesados en gobernar.

La infraestructura municipal y equipamiento urbano al borde del quiebre irreversible en esta administración, requiere de una respuesta estructurada de corto, mediano y largo plazo bien definida, identificando los puntos prioritarios y el recurso para superarlos con un programa puntual verificable y de buena calidad; este punto no requiere mayor explicación, el caos y la imagen urbana de Guaymas da cuenta de ello, como ya lo dijimos.

Transporte público, rutas urbanas y rurales requieren de orden, reparación y mantenimiento porque no puede haber movilidad si no se cuenta con rutas urbanas y rurales transitables, que le den sostenibilidad a las actividades económicas, culturales, sociales y productivas en todos sus segmentos, lo mismo en el campo que en la ciudad, pues no es posible aspirar a ser un municipio amigable con sus habitantes, si no se cuenta con medios de transporte sustentables que garanticen el derecho al transporte público de calidad en las modalidades urbano, rural, comercio, flete y transporte de bienes y mercancías.

La definición del perfil turístico de Guaymas-San Carlos será muy importante para el desarrollo de este destino, a fin de que se deje atrás la perniciosa presencia de los acaparadores y terratenientes urbanos, que han copado el despegue de este polo porque choca con sus intereses particulares de transformar a San Carlos en un gran fraccionamiento residencial de lujo fincado en sus playas, en donde ni siquiera las cadenas hoteleras nacionales tienen cabida, mucho menos los locales; en fin es hora de poner orden conjugando el derecho particular con los derechos de los mexicanos a un acceso libre a las playas y a la protección del medio ambiente pues, de seguir esta situación, el lema turístico será “donde el mar se junta con su fraccionamiento”, en lugar de “donde el desierto se junta con el mar”.

Que lejos quedó llamar a Guaymas el primer puerto del Pacífico mexicano, hoy un puerto obsoleto enfocado al embarque y desembarque de materiales a granel, lejos de modernidad, movilidad y funcionalidad, condenado a empequeñecer cada vez más, sino se realiza una agresiva política para cambiar ese derrotero; por eso es necesario pujar por su modernidad, conectividad y versatilidad, al municipio le corresponde empujar en ese sentido y dejar de lado la posición cómoda de mero observador, porque echar a volar al puerto a su máxima capacidad con todas sus limitaciones significaría un detonante del desarrollo municipal por los efectos multiplicadores de la actividad portuaria.

Las Comisarias Vícam, Pótam Río Yaqui, Ortiz, La Misa, Francisco Márquez y San Carlos y su única delegación municipal San José, requieren de programas de desarrollo urbano que las equipen de espacios de salud pública, servicios públicos, educación, esparcimiento y deporte, conectividad y oficinas municipales con ventanillas únicas de servicios, que las transformen en verdaderos centros de población dotados de los servicios públicos, obras municipales y atención a la ciudadanía, dándoles la estructura organizacional que merece la población rural tan alejadas y marginada por siempre.

Quedan en el tintero un buen número de temas sobre los que se tienen que pronunciar los candidatos, como lo son la industria naval, el abatimiento del manto freático en los valles de Guaymas-Empalme, la migración de los trabajadores agrícolas, la salud en el campo, la interacción con la industria maquiladora (principal empleadora del municipio) y otros que, sin duda, tendrá que enfrentar quien gane la presidencia municipal.

A los interesados les decimos esperamos sus respuestas o propuestas.