Inseguridad, violencia, corrupción y recesión económica en la recta final del gobierno de Claudia Pavlovich

Por Carlos Germán Palafox Moyers El gobierno priista de Claudia Pavlovich no pudo cumplir a los sonorenses en la construcción de un gobierno que se preocupara y trabajara por la seguridad de sus habitantes y que diseñara políticas integrales para…

Por Carlos Germán Palafox Moyers

El gobierno priista de Claudia Pavlovich no pudo cumplir a los sonorenses en la construcción de un gobierno que se preocupara y trabajara por la seguridad de sus habitantes y que diseñara políticas integrales para enfrentar la violencia que afecta a miles de familias. Tampoco pudo, o no quiso, eliminar la corrupción de su equipo más cercano de colaboradores, cuando el combate a la corrupción fue precisamente su propuesta central de campaña hace seis años. Además, se tienen tres trimestres consecutivos con tasas de crecimiento negativo en el ritmo de actividad económica, siendo Sonora el único estado del país en el que el efecto rebote de la economía no ha sido favorable, debido a las políticas económicas fallidas del gobierno estatal y que nos están llevando a la recesión económica.

El riesgo de continuismo del gobierno fallido con el “Borrego” Gándara

Esos resultados se deben a que todavía prevalece un gobierno corrupto que solo ha servido para que los grupos gobernantes del PAN y del PRI, así como algunos grupos económicos, obtengan grandes beneficios económicos, dejando por fuera a amplios sectores de la población y generando, con ello, una mayor pobreza, marginación, desempleo, violencia e inseguridad en todo el estado. Siendo realistas, ni Claudia Pavlovich ni Guillermo Padrés tuvieron una intención real de combatir la corrupción, porque eso significaba combatirse ellos mismos como grupo político-económico dominante en el estado. Ernesto “El Borrego” Gándara, siendo parte de ese grupo, lo único que garantizaría es el continuismo de un gobierno corrupto e insensible a las necesidades y problemas de la mayoría de las y los sonorenses.

Ese gobierno corrupto explica de alguna manera la simulación de la gobernadora Pavlovich en la elección del 2015, en la que hizo énfasis en que no descansaría hasta castigar todos los actos de corrupción de la anterior administración estatal panista. No solo los perdonó, sino que al parecer se alió con ellos, ya que no hay ningún funcionario de esa administración sancionado por corrupción. Por otra parte, los graves señalamientos de ‘La Estafa Maestra’ y ‘La Operación Safiro’ desacreditaron totalmente la gestión del actual gobierno, toda vez que en dichas operaciones se presume hubo funcionarios del estado involucrados y para los cuales no ha existido hasta el momento ninguna investigación, ni se ha informado a la ciudadanía sobre el seguimiento de esos casos.

Sabemos, como lo muestran diversos análisis, que la corrupción es uno de los factores detonante de la violencia, de la inseguridad y de la impunidad, así como del desvío de recursos destinados a los programas sociales y productivos, lo que inevitablemente afecta y agrava la situación de vida de los sectores menos favorecidos de la población.

Corrupción y violencia

Uno de los indicadores que miden la violencia que sufre una región es mediante el registro de homicidios dolosos. En el período 2015-2020 los homicidios dolosos han presentado un crecimiento exponencial en Sonora, al presentar una tasa de crecimiento del 155%, al igual que la violencia familiar, las violaciones, los feminicidios, la violencia contra niños y la violencia contra adultos mayores.

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública

Desafortunadamente un poco más de la mitad de estos homicidios dolosos se centran en jóvenes, mujeres y varones, de un rango de edad de 20 a 39 años.  Otro porcentaje significativo se ubica en el rango de edad de 40 a 49 años, en el año 2019. Estos datos muestran que el gobierno de Sonora no diseñó un programa integral preventivo para jóvenes de escasos recursos de regiones marginadas rurales y urbanas, dejándole como única opción a muchos de ellos, ingresar a los grupos delictivos. Estamos ante un gobierno insensible que no considera las necesidades de estos jóvenes y solo les deja la ruta hacia la delincuencia y una muerte segura.

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública

La situación de homicidios dolosos en Sonora se agrava si comparamos el primer trimestre de 2020 con el primer trimestre de 2021. En efecto, el resultado es que la tasa de crecimiento fue del 27.8%, un porcentaje muy alto si lo comparamos con los homicidios a nivel nacional, en el que se presentó una tasa negativa del 4.6%.

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública

A nivel nacional los homicidios dolosos presentaron una disminución, tanto en la medición trimestral como mensual. En el primer trimestre 2021 se presenta un punto de inflexión a la baja sobre la tendencia alcista de los últimos años. La interrogante que queda en el aire es la siguiente ¿Por qué a nivel nacional los homicidios dolosos presentan una disminución del 4.6% en el primer trimestre de 2021 comparado con el 2020, mientras que en Sonora ese mismo período presenta un fuerte incremento, del 27.8 %, en la tasa de homicidios dolosos? Sin duda son muchos los factores que inciden sobre este fenómeno, sin embargo, el de mayor peso es la falta de un programa estatal de seguridad coordinado con el gobierno federal y los gobiernos municipales y que nos explica que el fenómeno esté haciendo crisis al final del sexenio. Así, en lo relativo a seguridad pública el gobierno parece desligarse del fenómeno local y toda la responsabilidad se la asigna al gobierno federal.

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública

Se ha comprobado que la corrupción inhibe o reduce la inversión pública en áreas estratégicas, agravando así la pobreza y la marginación; por ello, es innegable que los índices de corrupción tienen una importante influencia en el desarrollo político, económico y social.

Además, los estudios establecen una relación causal entre la corrupción y la violencia, especialmente en los homicidios dolosos. En Sonora el porcentaje de la población que considera a la corrupción como el principal problema en su ciudad se ha venido incrementando; así mientras que en el año 2015 el porcentaje de la población que vio la corrupción como el principal problema público fue del 53 %, para el 2019 ese porcentaje fue del 60 %, periodo en el cual los homicidios dolosos también se incrementaron.

En esta primera entrega podemos concluir que los gobiernos estatales del PRI y del PAN solaparon y se acomodaron muy bien a las viejas prácticas corruptas del ejercicio del gobierno y que, por lo mismo, no tuvieron el interés ni la capacidad para elaborar una política eficaz para combatir el grave problema de inseguridad pública.

En la siguiente entrega se abordará la recesión económica, la deuda y la corrupción inherente a estos gobiernos del PRI y del PAN.

* Docente e investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora y Presidente del Observatorio Ciudadano de Seguridad y Convivencia del Estado de Sonora. Correo institucional: german.palafox@unison.mx